EL DUELO: DE LA INCERTIDUMBRE A LA RESIGNIFICACIÓN

 In Apoyo en el dolor, Apoyo psicológico

EL DUELO: DE LA INCERTIDUMBRE A LA RESIGNIFICACIÓN

Msc. John A. Pedraza Palacios – Psicólogo Clínico

El proceso de duelo trae consigo una serie de manifestaciones emocionales, cognitivas y comportamentales que en ocasiones al llegar de manera abrupta (dependiendo el suceso) pueden ser interpretadas como anormales o como descontextualizadas,

Esto debido a la influencia cultural que posee el proceso de duelo, donde dichas manifestaciones han adquirido en la sociedad moderna unas representaciones particulares que pueden generar que los dolientes se confronten sobre si sus reacciones o expresiones son adecuadas o no, si la manera como determinados miembros de la familia están afrontando es adecuada o no, si sus comportamientos son aceptados socialmente o no, incluso pueden considerar que hay una forma socialmente apropiada de manifestar el dolor.

Es completamente normal dentro del proceso de duelo experimentar temores y ansiedad, donde la incertidumbre es uno de los factores más predominantes, lo que se suma a lo mencionado anteriormente y que se ven incrementados cuando es la primera vez que se vive una situación semejante.

El miedo a no poder continuar sin el ser querido, miedo a la soledad, miedo a no poder responder de manera adecuada ante las exigencias del medio, miedo a asumir las responsabilidades del fallecido, miedo a expresar sus emociones por considerar que pueden reflejar “debilidad” en un entorno donde la sociedad exige “fortaleza”, miedo a los señalamientos de sus círculos sociales por expresar de manera determinada su dolor en entornos como el laboral, el académico e incluso el familiar donde afloran expresiones como “ya ha pasado mucho tiempo”, “es hora de que sigas adelante”, “es que tampoco te ayudas”, ”ya deberías dejar de estar llorando” entre otras

Por esto mismo resulta de vital importancia entender que cada sociedad y los individuos que la conforman llevan a cabo un proceso de afrontamiento de la muerte de manera particular, Si bien es cierto los estudios científicos al respecto han marcado una ruta para la comprensión del fenómeno de la muerte y específicamente del duelo en cuanto a sus etapas, tareas del duelo, afrontamientos activos, factores asociados a la magnitud del duelo entre muchos otros temas, no se puede desligar este proceso de la biografía del sujeto, de las múltiples dimensiones que abarcan en una persona la experiencia de la pérdida y la complejidad que dichos factores revisten para el desarrollo del mismo.

Incorporar dentro de las herramientas de  afrontamiento por  fallecimiento de un ser querido la posibilidad de consultar expertos que ayuden a aclarar dichas inquietudes sobre el  proceso de afrontamiento propio y el de la familia, se constituye en un camino válido y además adecuado, que permite a los individuos iniciar un papel activo en el tránsito por su duelo, a partir de la identificación de los recursos personales con que cuentan, las redes de apoyo y su importancia dentro del proceso, así como la resignificación de la experiencia.

La posibilidad de analizar desde otras perspectivas aquellos fenómenos que se están presentando con los seres queridos y cada persona en particular;  se abren camino en esta vía dos posibilidades, la orientación psicológica y la atención psicológica, entiéndase en este contexto la orientación como un primer acercamiento donde conectar con las necesidades de la persona por medio de una información clara, concreta, realista pero respetuosa sobre su situación, independiente de la etapa del duelo que se esté viviendo o del tiempo transcurrido desde el suceso; la aparición de los miedos mencionados inicialmente o del confrontarse con si se están o no haciendo las cosas “bien”, requiere de igual manera un escenario en donde haya una comprensión genuina de la situación de dolor que se está experimentando y el sufrimiento que éstos sucesos producen en la vida de cada ser humano, donde sentirse acompañado y entendido, donde se facilite la solución de interrogantes puntuales sobre las emociones y pensamientos que se manifiestan, donde se brinde una mirada alternativa y neutral de una situación específica o bien unas sugerencias focalizadas sobre algún aspecto en particular y las acciones a seguir; esta orientación puede ser personalizada presencial, telefónica y de manera virtual por plataformas especializadas.

La atención psicológica por su parte, aborda no solamente un nivel orientador, sino que está dirigido a apoyar casos de duelo complicado, donde alguno o algunos de los familiares o allegados estén teniendo dificultades en diversas áreas de su vida cotidiana y se estén viendo afectadas dimensiones personales como su salud física y mental, laboral e interpersonal, para lo cual resulta adecuado la búsqueda de profesionales especializados que acompañen su proceso de duelo y contribuyan brindando herramientas personalizadas para un tránsito adecuado en la resolución del mismo.

 En conclusión, el proceso de duelo con sus diferentes manifestaciones se constituye en algo completamente normal dentro de las experiencias de los individuos y requiere en diversas circunstancias de un apoyo y acompañamiento profesional que permita avanzar a través de una comprensión más clara del mismo, así como de estrategias de afrontamiento activo y consciente donde se dé cabida a las reacciones naturales que como seres humanos se pueden experimentar  de acuerdo al contexto sociocultural.   

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